Al igual que otras enfermedades, existen varios tipos de
depresion:Trastorno Depresivo Mayor, Distimia y Trastorno Bipolar. En
cada uno de estos tres tipos, el número, la gravedad y la persistencia de los síntomas
varían.
El Trastorno Depresivo Mayor se manifiesta por una
combinación de síntomas que interfieren en la vida cotidiana: estado de ánimo deprimido
la mayor parte del día, pérdida de placer o interés en casi todas las actividades,
pérdida o aumento importante de peso o de apetito, insomnio o exceso deseo de dormir,
lentitud o agitación física, fatiga, sentimientos de inutilidad o culpa excesivos,
dificultad para concentrarse y pensamientos recurrentes de suicidio o muerte. Un episodio
de depresión muy incapacitante puede ocurrir sólo una vez en la vida, pero puede
repetirse en el curso de la vida.
La Distimia es un estado de ánimo
depresivo de larga duración (al menos dos años continuados) acompañado de alguno de los
síntomas del Episodio Depresivo Mayor. Es un tipo de depresión menos grave pero que
interfiere en el funcionamiento y en el bienestar de la persona. Muchas personas con
distimia también pueden padecer de episodios depresivos severos en algún momento de su
vida.
Otro tipo de depresión es el Trastorno Bipolar o Trastorno
Maníaco-Depresivo. Se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de
ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Los cambios de
estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos. En la fase depresiva pueden aparecer
varios de los síntomas del trastorno depresivo; en la maníaca, la persona puede estar
hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La manía afecta
a la manera de pensar y de comportarse con los demás, pudiendo llevar a la persona a
situaciones embarazosas como tener proyectos grandiosos o tomar decisiones de negocios
descabelladas, metiéndose en graves problemas. Si la manía no se trata puede convertirse
en un estado psicótico. |