No todas las personas que están en fases depresivas o
maníacas padecen de todos los síntomas. La gravedad de los síntomas varía según la
persona y también puede variar con el tiempo.
Depresión
Estado de ánimo triste la mayor parte del día, apatía.
Pérdida de interés o placer en actividades que antes eran
gratificantes, incluyendo la actividad sexual.
Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
Sentimientos inutilidad y culpa excesivos.
Pérdida o aumento importante de peso o de apetito.
Disminución de energía, fatiga, agotamiento o inquietud e
irritabilidad.
Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
Insomnio o excesivo deseo de dormir.
Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio; intentos de
suicidio.
Síntomas físicos persistentes que no responden al
tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos.
Manía
Euforia anormal o excesiva.
Energía excesivamente incrementada.
Irritabilidad inusual.
Pensamientos acelerados.
Disminución de la necesidad de dormir.
Conversación excesiva.
Ideas de grandeza.
Aumento del deseo sexual.
Falta de juicio.
Comportarse en forma inapropiada en situaciones sociales. |